Factoring vs línea de crédito: cuál usar para financiar capital de trabajo
El punto de corte está en 1,6% mensual: bajo esa tasa conviene tu línea de crédito, sobre ella conviene el factoring. Acá está el simulador para poner tu tasa real, el efecto de la comisión fija en facturas chicas, y cuándo el factoring gana aunque sea más caro.

Respuesta corta: el punto de corte está en 1,6% mensual. Si la tasa de tu línea de crédito es menor que eso, la línea te sale más barata; si es mayor, el factoring. Y como las líneas en cuenta empresas suelen ir entre 1,2% y 1,7% mensual, la mayoría de las pymes está justo en la frontera, no en un extremo.
Por eso la respuesta correcta no es un instrumento sino una cuenta. Más abajo hay un simulador para que pongas tu tasa real. Y hay un segundo factor que decide más seguido que el precio: el factoring te financia cuando la línea no está disponible.
Cómo funciona cada uno
La línea de crédito es un cupo aprobado que usas cuando lo necesitas y pagas intereses solo por lo que giras y por los días que lo tienes. Es rotativa: al devolver, el cupo se libera. El banco la aprueba mirando tu empresa —tus estados financieros, tu comportamiento de pago, tus garantías— y por eso cuesta conseguirla, sobre todo si tienes poca historia.
El factoring es la venta anticipada de tus facturas por cobrar. Le cedes la factura a una empresa de factoring, que te adelanta entre el 85% y el 95% de su valor en 24 a 48 horas y después cobra directamente a tu cliente. Lo evaluado acá no es tanto tu empresa como la calidad de quien te debe: si le facturas a una empresa grande y buena pagadora, calificas aunque tu pyme sea joven.
Esa diferencia —te evalúan a ti versus evalúan a tu cliente— es la razón de fondo por la que un instrumento es más caro que el otro, y por la que a veces el caro es el único disponible.
La comparación que importa: cuánto cuesta cada uno

Supuestos: factura de $10.000.000 con anticipo del 90%, o sea $9.000.000 de financiamiento efectivo, a 60 días. Factoring a 1,5% mensual más una comisión fija de $15.000 más IVA, que está en la mitad del rango de mercado.
La tasa de la línea la pones tú, porque es la que más varía entre una empresa y otra. En cuenta empresas bancaria suele moverse entre 1,2% y 1,7% mensual, pero depende de tu historia con el banco, tus garantías y tu tamaño:
Si quieres volver a esta cuenta sin releer el post, vive también en el simulador de costo de factoring.
Fíjate en dónde queda el corte: 1,6% mensual. No es que un instrumento sea barato y el otro caro, es que ambos están en el mismo vecindario y la diferencia la define tu tasa negociada.
El mismo cruce, visto completo:
| Tasa mensual de la línea | Costo con la línea | Costo con factoring | Diferencia |
|---|---|---|---|
| 1,0% mensual | $180.000 | $287.850 | $107.850 a favor de la línea |
| 1,2% mensual | $216.000 | $287.850 | $71.850 a favor de la línea |
| 1,4% mensual | $252.000 | $287.850 | $35.850 a favor de la línea |
| 1,6% mensual | $288.000 | $287.850 | prácticamente empatados |
| 1,8% mensual | $324.000 | $287.850 | $36.150 a favor del factoring |
| 2,0% mensual | $360.000 | $287.850 | $72.150 a favor del factoring |
La línea del factoring es plana porque su costo no depende de la tasa de tu banco: es el punto donde se cruzan las dos lo que decide.
Y ojo con la escala del asunto. El capital de trabajo no es una factura: si financias ocho operaciones así al mes durante un año, esos $35.850 de diferencia a 1,4% se transforman en unos $3.400.000 anuales. Vale la pena hacer la cuenta una vez.
Por qué la tasa mensual engaña
Acá está el punto que más plata le cuesta a las pymes chilenas: 1,5% mensual no es 18% anual.
Al anualizar correctamente esa operación de 60 días, el factoring sale a un 21,1% anual efectivo, y una línea a 1,4% mensual a 18,3%. El rango habitual de las líneas, de 1,2% a 1,7% mensual, equivale a entre 15,5% y 22,6% anual. La tasa mensual suena chica porque el cerebro la compara con la tasa anual de un crédito hipotecario, y son unidades distintas: un 2,5% mensual —que existe y se ofrece— supera el 35% anual.
Por eso la única forma sana de comparar dos alternativas de financiamiento es llevarlas ambas a costo anual equivalente sobre el monto efectivamente recibido. No sobre el valor de la factura: sobre lo que realmente te depositaron.
La trampa de las facturas chicas
La comisión fija es lo que rompe la economía del factoring en montos bajos, porque no baja cuando baja la factura. Misma operación a 60 días, cambiando solo el monto:
| Monto de la factura | Anticipo (90%) | Costo total | Costo sobre el anticipo | Costo anual equivalente |
|---|---|---|---|---|
| $1.000.000 | $900.000 | $44.850 | 5,0% | 34,4% |
| $2.000.000 | $1.800.000 | $71.850 | 4,0% | 26,9% |
| $5.000.000 | $4.500.000 | $152.850 | 3,4% | 22,5% |
| $10.000.000 | $9.000.000 | $287.850 | 3,2% | 21,1% |
| $20.000.000 | $18.000.000 | $557.850 | 3,1% | 20,4% |
| $50.000.000 | $45.000.000 | $1.367.850 | 3,0% | 20,0% |
Una factura de un millón financiada con factoring cuesta 34,4% anual; una de cincuenta millones, 20,0%. Es exactamente el mismo producto y la misma tasa mensual: lo único que cambió fue cuánto pesa la comisión fija.
La regla práctica que sacamos de esto: bajo los $2.000.000 por factura, el factoring rara vez se justifica. Conviene juntar facturas del mismo pagador en una sola cesión, o negociar que la comisión se cobre por operación y no por documento.
Entonces, ¿cuándo conviene el factoring?

A veces por precio, si tu línea está sobre 1,6% mensual. Pero las razones de peso suelen ser otras:
- No calificas para una línea todavía. Empresas con menos de dos años de operación, o con estados financieros que aún no convencen a un comité de crédito. Si le facturas a un buen pagador, el factoring te financia igual.
- Ya usaste tu línea completa. El factoring no consume el cupo bancario, así que funciona como una segunda fuente en paralelo.
- Necesitas la plata en 48 horas. Un crédito comercial toma entre quince y treinta días hábiles; el factoring desembolsa en uno o dos.
- Creciste más rápido que tu línea. El cupo se revisa una o dos veces al año, pero el factoring escala solo: mientras más facturas emites, más financiamiento disponible tienes.
- Quieres sacar el riesgo de no pago de encima. Solo aplica al factoring sin recurso, que cuesta más pero traspasa el riesgo al factor.
Fíjate en que cuatro de esas cinco razones no tienen nada que ver con la tasa: tienen que ver con disponibilidad. Ese es el punto que se pierde cuando la discusión se reduce a comparar porcentajes. El factoring no es el instrumento caro, es el instrumento que está disponible cuando el otro no. Nosotros gestionamos ambos y varios más (leasing, crédito comercial, garantías estatales) justamente porque la respuesta correcta cambia según en cuál de esas situaciones estés.
Y estas son las señales de que lo estás usando mal: financias con factoring de forma permanente todos los meses, ya no distingues cuánto te cuesta realmente, o lo usas para cubrir pérdidas operacionales en vez de un desfase de caja. El factoring resuelve problemas de calce, no problemas de rentabilidad.
El marco legal que conviene conocer

Dos leyes definen cómo funciona esto en Chile, y saberlas te da poder de negociación.
La Ley 19.983, de 2004, le dio mérito ejecutivo a la copia de la factura: la convirtió de un documento tributario en un título de crédito transferible y cobrable en juicio ejecutivo. Es la base legal de todo el mercado de factoring chileno. En facturas electrónicas la cesión se perfecciona con un Archivo Electrónico de Cesión inscrito en el Registro Público Electrónico de Transferencia de Créditos que administra el SII, y esa inscripción es la notificación formal a tu cliente de que ahora le debe a otro.
Para que la factura tenga mérito ejecutivo necesita estar válidamente emitida, tener acuse de recibo —expreso, o tácito si pasan ocho días corridos desde la recepción sin que el cliente reclame; las partes pueden pactar un plazo mayor, con tope de treinta días corridos— y que su plazo de pago no esté vencido y la acción de cobro no esté prescrita.
La Ley 21.131, de enero de 2019, estableció el pago a 30 días corridos desde la recepción de la factura como plazo máximo por defecto. Las partes pueden pactar un plazo mayor, pero por escrito y inscribiéndolo en un registro del Ministerio de Economía dentro de cinco días hábiles; si no lo inscriben, el acuerdo se tiene por no escrito. Y la mora genera interés corriente desde el primer día más una comisión fija de recupero del 1% del saldo insoluto.
Esto último importa más de lo que parece: si tus clientes te pagan a 60 o 90 días sin un acuerdo inscrito, ese plazo probablemente no es exigible, y estás financiando con factoring al 21% anual algo que legalmente deberían haberte pagado en 30 días. Antes de contratar financiamiento, vale la pena revisar si el problema de caja es en realidad un problema de cobranza.
Los tres errores que vemos más seguido
- Comparar la tasa mensual del factoring con la tasa anual del banco. Son unidades distintas y la diferencia real es de tres a cuatro veces. Siempre lleva ambas a costo anual sobre el monto recibido.
- No preguntar si es con o sin recurso. Cambia quién asume el riesgo si el cliente no paga, y cambia si la operación entra o no a tu balance como deuda. Es la primera pregunta, no la última.
- Usar factoring en facturas chicas. Bajo los dos millones, la comisión fija se come el negocio. Juntar documentos del mismo pagador en una sola cesión suele bajar el costo efectivo varios puntos.
En resumen
- El punto de corte es 1,6% mensual. Bajo eso conviene tu línea; sobre eso, el factoring. La mayoría de las pymes está cerca de esa frontera, no lejos.
- El factoring compra acceso y velocidad, no precio: sirve cuando no tienes línea, cuando la agotaste o cuando necesitas la plata pasado mañana.
- Compara siempre en costo anual equivalente sobre el monto recibido, nunca tasa mensual contra tasa anual.
- Bajo $2.000.000 por factura, la comisión fija hace que rara vez convenga.
- La combinación sana es línea para lo recurrente y factoring para los peaks.
En Brokers y Brokers comparamos ambos instrumentos sobre la misma base antes de que tomes cualquiera, y negociamos las condiciones con bancos y empresas de factoring en paralelo. Puedes ver el detalle de lo que gestionamos en financiamiento empresarial y en factoring, o contarnos tu caso para una revisión sin costo.
Las cifras de este artículo son referenciales y se calcularon con una tasa de factoring de 1,5% mensual más comisión fija de $15.000 más IVA y un anticipo del 90%. Las tasas de línea de crédito que se muestran son un rango simulado con fines ilustrativos, no una oferta. Las condiciones reales dependen de cada institución, del plazo, del monto y de la calidad crediticia de tu empresa y de sus pagadores. No constituyen una oferta de financiamiento ni una promesa de aprobación.